¿Cómo combatir el bullying o acoso escolar?


InfoChiapas/TGZ.- Tal como ya se ha explicado en artículos anteriores, el bullying o acoso escolar es una conducta nociva caracterizada por distintos tipos de violencia en la que uno o varios niños o niñas agreden a uno de sus compañeros o compañeras.
La definición de bullying puede entenderse como las situaciones en las que alumnos o alumnas agreden de forma física o emocional a alguno de sus compañeros.
También se conoce al bullying como acoso escolar y puede conformarse por distintos tipos de violencia como la física (golpes, agresiones, robo), y psicológica (amenazas, insultos, apodos, aislamiento obligado).
En artículos anteriores se ha mencionado cómo identificar el bullying así como la manera de prevenir el acoso escolar. Sin embargo, toca el momento de abordar el tema de cómo ayudar a una víctima de bullying.
El Gobierno del Distrito Federal a través de la Policía de la Ciudad de México publicó una serie de consejos y recomendaciones para identificar y prevenir el bullying o acoso escolar.
En cuanto a los niños o niñas que sufren de este fenómeno, ofrece una serie de recomendaciones que padres de familia deben informar y fomentar en sus hijos e hijas:

¿Cómo ayudar a víctimas de bullying?

¿Cómo ayudar a víctimas de bullying?

-Ignora al agresor: Si alguno de tus compañeros o compañeras te agrede, no le des importancia a sus palabras. Ignóralo, haz como si no existiera, eso podría hacer que tu agresor desista y deje de molestarte.
-No reacciones: Si a pesar de que lo ignoraste, el niño o niña agresor sigue intentando molestarte, no le muestres que las cosas que te dice o hace te afectan. No llores, no te muestres enojado, porque el agresor está buscando una reacción de tu parte. Incluso si lo que dice te hace sentir mal, no le permitas saber que te afecta. Después puedes hablar con alguien sobre lo sucedido.
-Sé firme y mantén la calma: Puede ser que después de ignorarlo y aunque no respondas, el niño o niña que te agrede siga intentando hacerte enfadar. Debes mantener la calma en todo momento.
-Evita el peligro: Es posible que la situación empiece a salirse de control y el niño o niña que te agrede intente golpearte o causarte daño físico. Si crees que está por ocurrir, aléjate del lugar y busca la presencia de un adulto.
-Denuncia: Si las agresiones en tu contra se vuelven constantes, no tengas miedo de hablar sobre el tema con un adulto. Sobre todo, empieza con tus padres y explícales lo que pasa, pídeles que hablen con alguna autoridad de tu escuela, jamás con los padres del agresor, y explícales lo mal que te ha hecho sentir la situación. Demuéstrales que el problema es grave y estás preocupado. Hablar del tema con un adulto no es acusar, recuérdalo.
-Busca ayuda de terceros: Si por alguna razón no pudiste hablar con tus padres o no te dieron el apoyo que necesitabas, busca a otro adulto que sea de tu confianza como un maestro o el orientador de la escuela. Busca ayuda de amigos o compañeros de clase, o de un familiar como un primo o tu hermano, alguien que pueda acompañarte para que no estés solo en esta situación y cuando debas hablar del tema. Te ayudará mucho llevar a alguien que haya visto cuando te agreden.
-Explícales la gravedad del asunto: Debes ser firme y claro cuando expliques lo que ha sucedido y argumentar que la situación te afecta. Algunos adultos no toman en serio las agresiones cuando se trata de insultos verbales, pero tienes que hacerle ver que ese tipo de violencia también te hace daño.
-Escribe lo que sientes: Puede ser que te sea difícil hablar con alguien sobre lo que te ocurre, pero tienes la opción de escribir una carta en la que narres todo lo que te ha pasado. Cuando estés seguro de a quién entregarle la carta, asegúrate de guardar una copia para ti.
Cuando un niño o niña sufre de bullying o acoso escolar, debe tener en claro que esta es una situación grave que nos puede ocurrir a todos y, sobre todo, que se requiere de atención integral tanto para quien ha sufrido del acoso como para el niño o niña acosador, así como para todos aquellos que han atestiguado las agresiones.
Pero el niño o niña que sufrió bullying debe aprender desde el primer momento que:
-Él o ella no tiene la culpa de ser agredido.
-Él o ella no tiene que estar solo/a para enfrentarlo.
-El problema no es de él o ella, sino de quien inició la violencia.
-Es importante tratar a los demás como a nosotros nos gustaría que nos trataran. Si ayudamos a alguien que está siendo acosado, también recibiremos ayuda cuando nos ocurra.
El acoso en las escuelas es el inicio de una cadena de violencia que padres y madres de familia así como autoridades y docentes de las escuelas deben identificar, prevenir y combatir.
“El acosador de hoy puede ser el maltratador de mañana”. Los niños que sufren bullying pueden llegar a presentar secuelas para toda la vida, pero también los acosadores sufren efectos posteriores, por lo que la atención a los casos de bullying deben ser integrales y con la ayuda de expertos.

Toda la información contenida en estos artículos fue retomada de la publicación de la Policía de la Ciudad de México.

6 Comments

  1. Gladys Mox dice:

    AUNQUE A VECES CREAMOS QUE NO NOS SUCEDERA O A NUESTROS HIJOS NUNCA SABEMOS…….. ES UN TEM DE SUMA IMPORTANCIA Y COMO EJE PRIMORDIAL ES LA COMUNICAION CON NUESTRO HIJOS PARA QUE ELLOS NO TENGAN TEMOR DE EXPRESAR LO QUE ESTAN VIVIENDO!!!!!.

  2. reyna ivon vargas rossainz dice:

    ay ke prebenir el bulliyn en las esuelas preocupa a toso caso de adulto

  3. Luis Mancilla dice:

    Saludos,
    Yo soy un estudiante de secundaria, por lo mismo conozco a mis compañeros y sus actitudes, se que lo presentado por la policía de la Ciudad de México no sirve (por completo), nuestro país tiene excelentes psicólogos no entiendo por que no elaboran un verdadero análisis sobre el comportamiento de los agresores.
    En lo personal presento las siguientes soluciones (las cuales podemos llevar a cabo adolescentes y docentes y que son practicadas –personalmente- a diario):
     Educar para prever: Para eludir conductas violentas en un adolescente, los padres deben partir de la educación a través del ejemplo, la constancia y la coherencia. Si los padres resuelven sus conflictos dialogando y de buenas maneras, los hijos aprenderán a actuar de igual forma cuando tengan que enfrentarse a sus propios problemas.
     Respeto y Reciprocidad: en la medida en que yo respete a mis compañeros, seré respetado.
     Convivencia e integración: Cuando se es apático o introvertido, existe cierto rezago o miedo a las personas que constituyen a la sociedad, en el momento en el que se comienza a interactuar con las demás personas con respeto, valores, empatía etc. Las relaciones interpersonales mejorarán.
     Empatía y comunicación hablar personalmente con los agresores y entenderlos, apoyarlos y ayudarles en la medida que nos sea posible.

  4. paulina llancanao dice:

    mamamamamamammamamma malo

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